miércoles, 13 de septiembre de 2006

Septiembre o el regreso de Proserpina al Hades

Proserpina - Dante Gabriel Rosseti (1874)

Proserpina es el nombre que los romanos dieron a Perséfone, esposa del temible dios del mundo de los muertos, Hades, Plutón en la mitología romana e hija de Ceres, diosa de la agricultura.

Proserpina vivía en Sicilia, recogida del ruido del mundo, en celibato permanente y solo se hacía acompañar de una bella ninfa, Ceione, pasaban el día recogiendo frutas y flores silvestres y su belleza pasaba desapercibida para el resto de los dioses…, menos para Plutón, que un día se fijó en ellá y decidió convertirla en su compañera.

El desalmado y cruel dios de los infiernos ascendió a la tierra y sorprendiendo a la pobre infeliz la raptó y se la llevó a su morada para casarse con ella (debía ser algo cotidiano en la época este tipo de prácticas, porque hay cientos en la mitología), la pobre de Cione se deshizo literalmente en una lágrima ante la pérdida de su amiga y Ceres casi se vuelve loca cuando se dio cuenta que su amada hija había sido raptada, recorrió el mundo entero en en su búsqueda alumbrándose tan solo de un farol, hasta que dío con la ninfa Aretusa y le narró lo sucedido.

Desesperada y sin saber que hacer, corre a pedir ayuda a Júpiter, increpándole para que le devuelva a su retoño, llora, se mesa los cabellos, suplica … hasta que el Dios del Trueno cede a su empeño, claro, con la condición de que tiene que asegurarse que Proserpina no ha ingerido alimento alguno de los abismos del Hades, (tampoco los Dioses daban algo por nada).

Para desaliento de Ceres, Proserpina ya había comido del fruto de la granada … es tal el abatimiento de la pobre madre ante la pérdida que se desentiende de sus quehaceres, recordemos que era la diosa de la agricultura, vamos que se secan los rios, se caen las hojas de los árboles, la naturaleza entera se marchita y no hay alimento para nadie.

Ante tal suerte de calamidades Júpiter decide claudicar y unir de nuevo madre e hija, pero no quiere molestar a Plutón y decide que Proserpina podrá volver a la Tierra sólo durante la mitad del año, y la otra tendrá que regresar al mundo subterráneo para reinar juntoa su esposo.

Desde entonces cuando Proserpina regresa en Marzo a los brazos de su Madre los campos florecen, los pájaros cantan, todo se inunda de vida y de amor, para volver a oscurecerse en Septiembre al regreso de la esposa junto a su amado.


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